Incendios de vegetación
Magnitud del problema y definiciones básicas del incendio forestal
Los incendios de vegetación (forestales o rurales) representan aproximadamente el 33% de los servicios anuales que atienden los bomberos, lo que da idea del peso de esta tipología dentro de la actividad operativa del cuerpo.
El Plan Especial de Incendios Forestales (PEIF) de la Comunitat Valenciana recoge una terminología precisa que distingue el grado de control alcanzado sobre el fuego: se denomina incendio forestal controlado al que se ha conseguido aislar, deteniendo su avance y propagación dentro de unas líneas de control determinadas (no debe confundirse con "estabilizado", "contenido" o "extinguido", términos que designan otras fases distintas de la evolución del siniestro).
Todos los terrenos forestales de la Comunitat Valenciana fueron declarados Zona de Alto Riesgo de incendio (ZAR) mediante la Resolución de 29 de julio de 2005 de la Conselleria de Territorio y Vivienda.
Datos clave:
- Los incendios de vegetación suponen alrededor del 33% de los servicios anuales.
- Incendio forestal controlado: aislado, con el avance detenido dentro de líneas de control.
- ZAR de toda la Comunitat Valenciana: Resolución de 29 de julio de 2005.
Fundamentos de la combustión
El triángulo del fuego está formado por calor, aire y combustible; la ausencia de cualquiera de los tres elementos impide la reacción de combustión.
En la fase de precalentamiento de la combustión, el combustible asciende hasta unos 200 ºC, temperatura a la que se elimina toda el agua y se destilan las resinas y otros compuestos orgánicos, preparando el material para la ignición.
La convección es la forma de transmisión del calor consistente en el transporte del calor y de partículas incandescentes por la corriente de aire que se genera en el propio proceso de combustión, siendo un mecanismo clave en la propagación de los incendios forestales.
Según la velocidad de propagación del frente de llama, cuando esta es menor que la del sonido (entre 1 m/s y 343 m/s) la reacción se denomina deflagración.
Datos clave:
- Triángulo del fuego: calor, aire y combustible.
- Precalentamiento: el combustible llega hasta ~200 ºC (se elimina el agua y se destilan resinas).
- Convección: transporte de calor y partículas incandescentes por la corriente de aire.
- Deflagración: propagación entre 1 y 343 m/s (menor que la velocidad del sonido).
Combustibles forestales: humedad y modelos
Los combustibles forestales "muertos" (hojarasca, acículas, ramas secas) intercambian continuamente humedad con el ambiente, pudiendo oscilar su contenido de humedad entre el 1% y el 30%. En la escala de humedad del combustible vivo de Rothermel, las hojas jóvenes y herbáceas anuales en sus primeros estadios de crecimiento, de color muy verde, alcanzan un 300% de humedad.
La Humedad del Combustible Fino Muerto (Hcfm), empleada para calcular la probabilidad de ignición, corresponde a un tiempo de retardo de 1 hora.
Rothermel definió 13 modelos de combustible, de los cuales el modelo 4 (matorral denso de más de 2 metros de altura) es el considerado más peligroso por la gran velocidad de propagación del fuego a través de él. En el año 2005, Scott y Burgan incorporaron 40 modelos adicionales a los 13 originales.
Los fuegos de superficie representan el 85% de los incendios forestales.
Datos clave:
- Humedad de combustibles muertos: 1% a 30%.
- Humedad de hojas jóvenes/herbáceas verdes: 300%.
- Hcfm (tiempo de retardo): 1 hora.
- 13 modelos de Rothermel (el modelo 4 el más peligroso) + 40 modelos añadidos por Scott y Burgan (2005).
- Los fuegos de superficie son el 85% de los incendios forestales.
Meteorología del incendio forestal
En atmósferas con humedad relativa inferior al 65%, cuando la temperatura de un lugar asciende 10 ºC, la humedad relativa baja a la mitad, lo que agrava las condiciones de propagación.
Entre los vientos regionales de la Comunitat Valenciana, los del oeste o poniente son secos por cruzar la meseta y son los más temidos por dar lugar a incendios de grandes magnitudes. Los vientos de ladera son ascendentes durante el día y descendentes durante la noche. El Efecto Foëhn se define como un viento cálido y seco de gran intensidad que sopla desde zonas altas hacia las bajas.
Se distinguen cuatro tipos de inversión térmica según su mecanismo de formación: nocturna o de radiación, frontal, marina y por subsidencia.
El desarrollo de una tormenta atraviesa tres fases: crecimiento, maduración y disipación.
Datos clave:
- Con +10 ºC de temperatura, la humedad relativa baja a la mitad (HR<65%).
- Vientos de poniente: secos, cruzan la meseta, los más temidos.
- Vientos de ladera: ascendentes de día, descendentes de noche.
- Efecto Foëhn: viento cálido y seco, de zonas altas a bajas.
- 4 tipos de inversión térmica: nocturna/radiación, frontal, marina, subsidencia.
- Fases de la tormenta: crecimiento, maduración, disipación.
Topografía y sistemas de predicción del comportamiento
La pendiente es el factor topográfico considerado más importante, ya que sus cambios producen efectos directos e importantes en el comportamiento del fuego. En la nomenclatura topográfica de incendios forestales, una vaguada encajonada y profunda se denomina barranco.
El Sistema de Predicción Campbell (CPS) divide el análisis del comportamiento del fuego en tres variables: pendiente, viento y combustible.
Datos clave:
- Factor topográfico más importante: la pendiente.
- Barranco: vaguada encajonada y profunda.
- CPS (Campbell): pendiente, viento y combustible.
Organización y coordinación de la extinción
El Incident Command System (ICS) fue desarrollado en los años 70 por el grupo de agencias FIRESCOPE, a raíz de una campaña de incendios forestales especialmente desastrosa producida en el sur de California.
La fase de preemergencia del PEIF de la Comunitat Valenciana se estructura en tres niveles de gravedad: Nivel 1 bajo-medio, Nivel 2 alto y Nivel 3 extremo. El Índice de Gravedad Potencial 0 corresponde a un incendio que, en su evolución más desfavorable, no amenaza a personas ajenas al dispositivo de extinción y cuyo daño forestal esperable es muy reducido. Entre las situaciones operativas del PEIF, la Situación 2 exige la constitución del CECOPI cuando el incendio puede afectar gravemente a población y bienes no forestales o derivar hacia el interés nacional; la Situación 3 corresponde a la declaración de emergencia de interés nacional por el Ministro del Interior.
En la prelación de la coordinación del incendio, el Agente Medioambiental ocupa el tercer puesto. La Unidad de Bomberos es el elemento de extinción compuesto por una dotación mínima de 2 bomberos y una autobomba; el Equipo de Intervención se compone óptimamente de 3 Elementos de Extinción, aceptándose hasta un máximo de 7 en casos justificados. La Coordinación de la Unidad Básica de Seguridad la asume el mando sobre el terreno de la Guardia Civil, mientras que la Coordinación de la Unidad Básica Sanitaria recae en el médico del equipo SAMU. En el despacho automático inicial ante la notificación de un incendio forestal se movilizan de forma inmediata 2 autobombas.
Entre las medidas de protección a la población destaca la evacuación: traslado de personas en peligro a un lugar seguro, de mayor duración, cuando el peligro al que está expuesta la población es grande (frente al confinamiento, el alejamiento o la autoprotección personal).
Datos clave:
- ICS: creado en los 70 por FIRESCOPE, tras campaña desastrosa en el sur de California.
- Preemergencia PEIF: Nivel 1 bajo-medio / Nivel 2 alto / Nivel 3 extremo.
- Situación 2 → CECOPI; Situación 3 → emergencia de interés nacional (Ministro del Interior).
- Prelación: el Agente Medioambiental es el tercero.
- Unidad de Bomberos: 2 bomberos + 1 autobomba. Equipo de Intervención: 3 Elementos (máx. 7).
- Unidad Básica de Seguridad: mando de la Guardia Civil. Unidad Básica Sanitaria: médico del SAMU.
- Despacho automático inicial: 2 autobombas.
- Evacuación: traslado a lugar seguro cuando el peligro es grande.
Equipos de protección individual (EPI)
Conforme a la Ley 31/1995 de Prevención de Riesgos Laborales, queda excluida de la definición de EPI la ropa de trabajo corriente y los uniformes no destinados específicamente a proteger la salud o integridad física del trabajador.
El mono ignífugo utilizado en la extinción de incendios forestales debe cumplir EPI de categoría II, riesgo 6 (calor y llamas). En las botas de motoserrista, la sigla HRO designa la resistencia de la suela al calor por contacto. Las mascarillas y filtros empleados en la extinción son EPI de categoría III. El nivel de protección alto de los protectores auditivos corresponde a un rango de 27 a 33 decibelios.
Datos clave:
- Ley 31/1995: la ropa de trabajo corriente/uniformes no son EPI.
- Mono ignífugo: categoría II, riesgo 6 (calor y llamas).
- HRO en botas de motoserrista: resistencia de la suela al calor por contacto.
- Mascarillas y filtros: categoría III.
- Protectores auditivos, nivel alto: 27-33 dB.
Herramientas manuales y mecánicas de extinción
En 1987, la Administración Central, a través del ICONA, estableció las normas y especificaciones de las herramientas empleadas en la extinción de incendios forestales.
El batefuegos tiene una longitud de 2 metros, ancho máximo de 300 mm y un peso de 2,5 kg. El pulaski o hacha-azada mide aproximadamente 900 ± 5 mm. En la motosierra, el freno de cadena frena el movimiento de la cadena en seco cuando se acciona, mediante un aro de acero que abraza al tambor e impide su giro.
La mochila extintora de depósito flexible tiene una capacidad de 18 litros. La antorcha de goteo emplea habitualmente una mezcla de combustible de 2/3 de gasoil y 1/3 de gasolina.
Datos clave:
- ICONA estableció las normas de herramientas en 1987.
- Batefuegos: 2 m de longitud, 300 mm de ancho, 2,5 kg.
- Pulaski: 900 ± 5 mm.
- Freno de cadena de la motosierra: frena la cadena mediante aro de acero sobre el tambor.
- Mochila extintora: 18 litros.
- Antorcha de goteo: 2/3 gasoil + 1/3 gasolina.