Guía operativa de incendios
Tipos de incendios
Según el lugar y el combustible, los incendios presentan características y riesgos distintos que condicionan la respuesta. Los incendios urbanos o de edificios (viviendas, locales, garajes) plantean el riesgo de propagación entre recintos, la presencia de ocupantes y los fenómenos de combustión en recintos cerrados. Los incendios industriales suelen implicar grandes cargas de fuego, sustancias peligrosas y riesgo de explosión. Los incendios de vegetación (forestales, agrícolas) se propagan por el exterior influidos por el viento, la pendiente y el tipo de combustible vegetal.
Cada tipología exige una guía operativa específica que adapta la estrategia, las técnicas y los medios al escenario.
Datos clave
- Urbanos/edificios: propagación entre recintos, ocupantes y combustión en recinto cerrado.
- Industriales: gran carga de fuego, sustancias peligrosas y riesgo de explosión.
- Vegetación: propagación por viento, pendiente y tipo de combustible.
Fases de la intervención en incendios
La intervención en un incendio sigue una secuencia ordenada. Tras la activación y la aproximación, se realiza el reconocimiento (interior y exterior) para localizar el fuego, valorar su desarrollo, identificar a las víctimas y los riesgos, y decidir la estrategia.
Le sigue el establecimiento del dispositivo (puntos de agua, líneas de mangueras, accesos) y la ejecución: salvamento de víctimas (prioridad absoluta), ataque al fuego, ventilación coordinada y protección de las zonas amenazadas. Controlado el incendio, se procede al remate (extinción de los focos residuales) y a la revisión para evitar reigniciones, y finalmente a la retirada. Durante todo el proceso se mantiene la evaluación continua de la seguridad.
Datos clave
- Secuencia: activación → aproximación → reconocimiento → dispositivo → ejecución (salvamento, ataque, ventilación) → remate/revisión → retirada.
- Salvamento de víctimas: prioridad absoluta.
- Revisión final para evitar reigniciones.
Estrategia: ataque ofensivo y defensivo
La decisión estratégica fundamental es optar por un ataque ofensivo o defensivo. En el ataque ofensivo, el equipo entra al interior para atacar el fuego en su origen y rescatar a las víctimas; requiere que las condiciones estructurales y del incendio lo permitan, con protección respiratoria y líneas de agua adecuadas.
En el ataque defensivo, se actúa desde el exterior, renunciando a la entrada, cuando el riesgo de colapso, la magnitud del incendio o la ausencia de víctimas salvables lo aconsejan; el objetivo pasa a ser confinar el incendio y proteger los bienes y edificios colindantes. La estrategia puede cambiar durante la intervención conforme evoluciona la situación, y el cambio de ofensivo a defensivo debe ordenarse con claridad y confirmarse la salida de todo el personal.
Datos clave
- Ofensivo: entrada al interior (si las condiciones estructurales y del incendio lo permiten).
- Defensivo: desde el exterior; confinar y proteger colindantes (riesgo de colapso o gran magnitud).
- Cambio ofensivo→defensivo: ordenar con claridad y confirmar la salida de todo el personal.
Incendios de vegetación
En los incendios de vegetación, el comportamiento del fuego depende del combustible (tipo y humedad de la vegetación), la meteorología (viento, temperatura, humedad relativa) y la topografía (la pendiente acelera la propagación cuesta arriba). Se distinguen las partes del incendio: el frente o cabeza (de avance más rápido), los flancos (laterales) y la cola (parte trasera, de avance más lento).
Las técnicas de extinción combinan el ataque directo sobre las llamas (con agua y herramientas manuales) y el ataque indirecto (creación de líneas de defensa o cortafuegos, eliminando el combustible por delante del frente). La seguridad exige vigilar los cambios de viento, mantener zonas y rutas de escape y no quedar nunca atrapado entre el fuego y un obstáculo.
Datos clave
- Comportamiento según combustible, meteorología (viento, temperatura, humedad) y topografía (la pendiente acelera cuesta arriba).
- Partes del incendio: cabeza o frente (más rápido), flancos y cola.
- Ataque directo (sobre las llamas) e indirecto (líneas de defensa/cortafuegos); vigilar cambios de viento y vías de escape.