Rescate en accidentes de tráfico
Evaluación y seguridad de la escena
La intervención en un accidente de tráfico comienza por garantizar la seguridad de la zona, que en una vía con circulación es uno de los mayores riesgos para los intervinientes. Se baliza y señaliza el lugar con antelación suficiente, se posicionan los vehículos de forma que protejan la zona de trabajo, y se establece una zona de seguridad.
A continuación se evalúa la situación: número y estado de los vehículos y de las víctimas, posición y estabilidad de los vehículos, riesgos presentes (incendio, derrames, electricidad) y recursos necesarios. Esta evaluación, coordinada con los servicios sanitarios y de seguridad, define el plan de actuación.
Datos clave
- Seguridad de la zona: balizar y señalizar con antelación; posicionar los vehículos como protección.
- Evaluar: número y estado de vehículos y víctimas, estabilidad y riesgos (incendio, derrames, electricidad).
Estabilización del vehículo
Antes de acceder al interior o iniciar la excarcelación, el vehículo debe estabilizarse para impedir cualquier movimiento que pueda agravar las lesiones de las víctimas o poner en riesgo al personal. Se calza y se inmoviliza el vehículo en la posición en que ha quedado (sobre sus ruedas, de costado o sobre el techo), empleando calzos, cuñas, escaleras de estabilización, puntales o sistemas neumáticos.
La estabilización debe crear una base firme y eliminar las oscilaciones de la suspensión. Solo cuando el vehículo está estabilizado se considera segura la zona de trabajo en su entorno inmediato.
Datos clave
- Estabilizar antes de acceder o excarcelar: calzos, cuñas, escaleras de estabilización, puntales o sistemas neumáticos.
- Eliminar las oscilaciones de la suspensión; base firme en cualquier posición (ruedas, costado o techo).
Control de riesgos del vehículo
El vehículo accidentado presenta riesgos específicos que deben controlarse. Se desconecta o aísla la batería para eliminar el riesgo eléctrico y de incendio, teniendo presente el peligro de los sistemas de retención no activados: los airbags no desplegados y los pretensores de los cinturones pueden dispararse y causar lesiones, por lo que se evita situarse en su trayectoria.
En los vehículos con combustible se vigila el riesgo de derrame e incendio, manteniendo una línea de manguera preparada. Atención especial merecen los vehículos eléctricos e híbridos, por la alta tensión de sus baterías y el riesgo de reignición térmica, que exige identificarlos, manejar los cables de color de alta tensión con extrema precaución y seguir los protocolos específicos.
Datos clave
- Desconectar o aislar la batería; cuidado con airbags no desplegados y pretensores (no situarse en su trayectoria).
- Riesgo de combustible e incendio: mantener una línea de manguera preparada.
- Vehículos eléctricos/híbridos: alta tensión y reignición térmica; cables de color de AT; protocolos específicos.
Acceso y excarcelación
El objetivo es liberar a las víctimas atrapadas de la forma más rápida y segura posible, minimizando el agravamiento de sus lesiones. Se crea un acceso inicial para que el personal sanitario valore y atienda a la víctima, y se planifica la excarcelación creando espacio alrededor de ella.
Con herramientas hidráulicas (separadores, cizallas o cortadoras y cilindros) y otras herramientas, se retiran o desplazan elementos del vehículo (puertas, techo, salpicadero) siguiendo técnicas normalizadas. Las maniobras se coordinan con el equipo sanitario, que protege a la víctima durante el proceso, y se adaptan a su estado, distinguiendo la excarcelación controlada de la liberación inmediata cuando hay riesgo vital.
Datos clave
- Acceso inicial para la valoración sanitaria; crear espacio alrededor de la víctima.
- Herramientas hidráulicas: separadores, cizallas/cortadoras y cilindros.
- Excarcelación controlada vs. liberación inmediata (riesgo vital).
Coordinación con el rescate sanitario
El rescate en accidentes de tráfico es un trabajo en equipo entre bomberos y servicios sanitarios. La actuación se guía por el estado de las víctimas: el tiempo es un factor crítico (la llamada "hora dorada" en el trauma grave), por lo que las técnicas se eligen buscando el equilibrio entre rapidez y seguridad.
El personal sanitario indica las prioridades y las precauciones de movilización (especialmente ante sospecha de lesión medular, con control cervical y uso de dispositivos de inmovilización y extracción). La extracción de la víctima se realiza de forma coordinada, en bloque y bajo la dirección del responsable sanitario, completando la cadena asistencial hasta el traslado.
Datos clave
- Trabajo en equipo bomberos-sanitarios; "hora dorada" en el trauma grave.
- Control cervical e inmovilización ante sospecha de lesión medular.
- Extracción en bloque, bajo la dirección del responsable sanitario.