Manual de equipos operativos y herramientas — Herramientas y equipos (II)
Clasificación y riesgos de los equipos de protección respiratoria
Los equipos de protección individual de las vías respiratorias tienen como objetivo reducir la concentración de contaminantes por debajo de los niveles de exposición recomendados para el usuario. Actúan en la zona de inhalación, dado que es la vía por la que los contaminantes penetran más rápida y directamente en el organismo a través del sistema circulatorio.
Los principales riesgos atmosféricos que justifican su uso son: concentración de oxígeno inferior al 19,5 % o superior al 23,5 %; gases o vapores inflamables que superen el 10 % de su límite inferior de inflamabilidad (LII); sustancias tóxicas sobre el límite permitido de exposición; polvos o nieblas que reduzcan la visibilidad a menos de 1,5 m; o cualquier sustancia irritante presente en el ambiente. A estos se añaden los riesgos de corrosión (productos que dañan piel, mucosas o vías respiratorias) y los riesgos biológicos (hongos, bacterias, virus o materia en descomposición).
La clasificación fundamental divide los equipos en dos grandes categorías: los dependientes de la atmósfera (filtrantes), que purifican el aire que ya existe en el entorno, y los independientes de la atmósfera (aislantes), que suministran aire al usuario desde una fuente propia. Esta distinción determina en qué situaciones puede emplearse cada tipo: los filtrantes solo son válidos cuando hay al menos un 18 % de oxígeno y el contaminante es conocido; los aislantes son obligatorios cuando el ambiente es desconocido, la concentración de tóxicos es muy elevada o hay deficiencia de oxígeno.
Datos clave
- Deficiencia de oxígeno: < 19,5 % en volumen.
- Enriquecimiento de oxígeno: > 23,5 % en volumen.
- Equipos filtrantes: mínimo 18 % de O₂ para su uso seguro.
- Riesgo por polvos: visibilidad reducida a < 1,5 m.
- Dos grandes familias: filtrantes (dependientes de la atmósfera) y aislantes (independientes).
Equipos filtrantes: filtros físicos, químicos y mixtos
Los equipos filtrantes se componen de un envase metálico o plástico con un material filtrante en su interior y un adaptador facial que conecta el filtro con el sistema respiratorio del usuario. Los adaptadores faciales se presentan en tres formatos: máscara o careta (cubre rostro completo y ojos), mascarilla (cubre nariz y boca) y boquilla (solo vía bucal, cierra las nasales).
Los filtros físicos retienen partículas sólidas o líquidas por acción mecánica. Se identifican con el código de color blanco y se clasifican por su eficacia en: Clase P1 (solo partículas sólidas, menor protección), Clase P2 (nivel medio, en variante P2S solo sólidas y P2SL sólidas y líquidas) y Clase P3 (mayor protección, variantes P3S y P3SL). Son inadecuados contra gases o vapores y no sirven en ambientes con escasez de oxígeno.
Los filtros químicos retienen gases y vapores mediante tres procesos: adsorción (las moléculas se fijan en la superficie del carbón activado), absorción (reacción química con el carbón activado) y oxidación catalítica. Cada tipo de contaminante tiene asignado un código de color: marrón (A, compuestos orgánicos con punto de ebullición > 65 °C), gris (B, gases inorgánicos como cloro, H₂S o HCN), amarillo (E, dióxido de azufre y cloruro de hidrógeno), verde (K, amoniaco), negro (CO, monóxido de carbono), rojo (Hg, vapor de mercurio), azul (NO, gases nitrosos) y naranja (Reactor, yodo radiactivo). Los filtros se clasifican en Clase 1 (baja capacidad), Clase 2 (media) y Clase 3 (alta capacidad); en este caso la clase superior implica mayor duración, no mayor nivel de protección. Los filtros mixtos combinan los dos anteriores.
Datos clave
- Filtros físicos: color blanco; P1 < P2 < P3 en protección.
- P2S/P3S: solo sólidas. P2SL/P3SL: sólidas y líquidas.
- Filtros químicos: A (marrón), B (gris), E (amarillo), K (verde), CO (negro), Hg (rojo), NO (azul), Reactor (naranja).
- Clases químicas 1/2/3: mayor clase = mayor duración, no mayor protección.
- Los filtros AX (color marrón, PE < 65 °C) solo se usan tal como salen de fábrica, sin reutilización.
- Filtros CO y NO: de un solo uso; desechar después de cada uso.
- Filtros Hg: uso máximo 50 horas (EN 14387).
Equipos aislantes: semiautónomos y ERA de circuito abierto
Los equipos aislantes suministran aire al usuario desde una fuente independiente del ambiente. Se dividen en semiautónomos (o de línea de aire) y autónomos. Los semiautónomos, también llamados narguiles, reciben el aire desde el exterior a través de un tubo conectado a un compresor o a botellas en un carro con manguera de 50 m. Su ventaja es el suministro potencialmente ilimitado y la menor carga física para el bombero; su principal inconveniente es que cualquier avería en la manguera o el compresor deja al usuario sin protección. Además, la longitud del tubo limita la distancia a la fuente y dificulta las labores de rescate. En ningún caso pueden conectarse más de dos usuarios a la misma línea de aire.
Los equipos autónomos (ERA) son los más seguros en atmósferas tóxicas porque llevan la fuente de aire consigo. El ERA de circuito abierto de aire comprimido es el más habitual en bomberos: una botella de aire comprimido a 200-300 bar, sujeta a la espalda mediante un arnés, suministra aire al usuario a través de un regulador. El aire exhalado se expulsa al exterior, de ahí el término «circuito abierto». Pueden funcionar a demanda (el usuario aspira para abrir la válvula) o a presión positiva (flujo continuo a presión ligeramente superior a la atmosférica para impedir la entrada de aire contaminado); la presión positiva es el modo estándar para bomberos.
Las botellas del ERA pueden ser monobotella (autonomía nominal de 45 min, reducida a 15-20 min en intervención con esfuerzo) o bibotella (autonomía nominal de 90 min, operativa unos 30-40 min; indicadas para intervenciones de no más de 60 min). El ERA es un EPI de categoría III regulado por UNE-EN 137; los equipos de tipo 2 son los específicos para bomberos y solo pueden conectarse a máscaras de Clase 3.
Datos clave
- ERA: EPI categoría III, norma UNE-EN 137 Tipo 2 (bomberos).
- Presión de botella: 200 o 300 bar; capacidades de 4, 6, 6,8 y 9 litros.
- Monobotella: ~45 min nominal; 15-20 min en intervención intensa.
- Bibotella: ~90 min nominal; 30-40 min en intervención.
- El avisador acústico (silbato) se activa a ~55 bar de presión residual.
- Línea de aire: máximo 2 usuarios simultáneos.
- Retimbrado de botellas: cada 3 años; inspección visual anual.
ERA de circuito cerrado y compresor de aire
Los ERA de circuito cerrado regeneran el aire exhalado en lugar de expulsarlo al exterior, lo que les proporciona una autonomía muy superior (entre 2 y 4 horas en nominal, reducida a unas 3 horas en intervención por el mayor consumo real de 60-70 l/min frente a los 40 l/min nominales). Son adecuados para intervenciones de larga duración en minas, cavidades o túneles de más de 4 km. Existen dos variantes: los regeneradores, que retiran el CO₂ con cal sodada y enriquecen el aire con oxígeno puro de una botella adicional; y los autogeneradores, que usan cartuchos de peróxido potásico (KO₂), el cual captura el CO₂ y la humedad del aire exhalado y libera oxígeno. El inconveniente principal es el calentamiento y humidificación progresiva del aire, lo que obliga a incorporar sistemas de refrigeración.
El compresor de aire es el equipo encargado de cargar las botellas del ERA hasta 200 o 300 bar. Funciona mediante el mecanismo pistón-biela-cigüeñal accionado por motor eléctrico o de explosión. Los de doble etapa trabajan con dos pistones (uno de alta y otro de baja presión) para alcanzar presiones más elevadas. La calidad del aire debe cumplir la norma EN 132. El aceite mineral debe cambiarse cada 1.000 horas de funcionamiento (mínimo una vez al año); el aceite sintético, cada 2.000 horas (mínimo cada dos años). Debe existir al menos un compresor por parque de bomberos.
Para el uso seguro del compresor deben observarse estas precauciones: no tocar superficies calientes (cilindros, culatas, tubos a presión); utilizar protección auditiva; si el motor es de explosión, no cargar en locales cerrados y situarse a favor del viento para evitar inhalar gases de la combustión; desconectar el interruptor general antes de cualquier mantenimiento.
Datos clave
- Circuito cerrado (KO₂): autonomía nominal 4 h; en intervención ~3 h.
- Consumo nominal: 40 l/min; en intervención: 60-70 l/min.
- Compresor: norma EN 132 para calidad del aire; Directiva CE 89/392/CEE.
- Aceite mineral: cambio cada 1.000 h o al menos 1 vez/año.
- Aceite sintético: cambio cada 2.000 h o al menos cada 2 años.
- Mínimo 1 compresor por parque.
- Prohibido cargar con motor de explosión en locales cerrados.
Capucha de rescate y mascarilla filtrante
La capucha de rescate es un equipo de protección respiratoria de escape con flujo constante de aire comprimido. Se emplea principalmente para aislar a las víctimas de atmósferas tóxicas y facilitar su evacuación; excepcionalmente también puede usarlo el propio bombero para acceder a espacios reducidos. Está certificada según la norma europea EN 1146 y está libre de mantenimiento durante 10 años. Consta de cuatro elementos: la capucha de material de neopreno (no inflamable, alta elasticidad) con semicareta interna que garantiza presión positiva interior de 3 mbar; la cámara de alta presión con alarma acústica que se activa a 10 bar; la botella de acero de 2 l/200 bar; y la bolsa de transporte con apertura automática ligada al manorreductor (el tirón de la solapa activa automáticamente el flujo de aire).
La autonomía de la capucha de rescate es de 10 a 15 minutos con un consumo normalizado de 40 l/min (capacidad de la botella: 400 litros de aire). La alarma acústica interior alcanza 90 dB y la exterior 105 dB. Temperatura de uso: de -15 a 80 °C; temperatura de almacenamiento: de -15 a 50 °C. Se debe realizar inspección visual diaria de bolsa, correas, manguera y borde de sellado del cuello; la botella debe estar siempre completamente cargada con el precinto intacto.
La mascarilla filtrante es un dispositivo más sencillo que cubre nariz, boca y mentón para proteger frente a partículas no tóxicas (polvos, nieblas, cemento, harina, carbón, aceites, etc.). No proporciona protección frente a gases ni en atmósferas con menos del 18 % de oxígeno. Está señalada con el código NR (non-reusable): uso máximo de una jornada laboral (8 horas). Es un EPI de categoría III regulado por la norma EN 149:2001. No deben usarse en ambientes con déficit de oxígeno ni en espacios no ventilados.
Datos clave
- Capucha de rescate: norma EN 1146; libre de mantenimiento 10 años.
- Autonomía capucha: 10-15 min a 40 l/min; botella 2 l/200 bar = 400 l de aire.
- Alarma acústica: 90 dB interior, 105 dB exterior; se activa a 10 bar.
- Temperatura de uso capucha: -15 a 80 °C.
- Mascarilla: código NR = máximo 1 jornada (8 h); norma EN 149:2001.
- Mascarilla: EPI categoría III; no usar con O₂ < 18 %.