Manual de rescate y salvamentos — Rescate en accidentes de tráfico (II)
Ubicación de vehículos y técnicas de zonificación
Antes de iniciar cualquier maniobra de rescate, los equipos de bomberos deben establecer una zona de trabajo segura en coordinación con las fuerzas del orden, que son los responsables del control del tráfico y la señalización. La señalización empleada debe ser proporcional a la magnitud del siniestro y racional respecto a las circunstancias: ni excesiva ni deficiente. El artículo 130 del Reglamento General de Circulación establece que los incidentes en la calzada se señalizarán como mínimo 50 metros por delante y por detrás en vías de doble sentido (o 50 metros por detrás en vías de un único sentido), siendo las balizas visibles desde al menos 100 metros.
El espacio de intervención se divide en tres zonas: caliente, templada y fría. La zona caliente —la de mayor riesgo— delimita un círculo imaginario de entre 2 y 5 metros de radio alrededor del vehículo siniestrado; solo accede a ella el personal de emergencias debidamente equipado, sin depositar herramientas ni restos en su interior. La zona templada es la zona intermedia (5 a 10 metros) donde se ubican los vehículos de rescate, la lona de herramientas («zona limpia») y el espacio para los fragmentos retirados («zona sucia»); las ambulancias se colocan aquí con posibilidad de salida rápida. La zona fría acoge el resto de vehículos de emergencias y mando que no intervienen directamente.
Los vehículos de rescate se estacionan siempre en posición de seguridad (parapeto), protegiendo la zona de trabajo frente a posibles alcances. En vías de doble sentido, si el tren se compone de dos vehículos, el más voluminoso actúa de pantalla y el polisocorro se coloca al otro lado. En vías de un único sentido los alcances solo provienen de una dirección. Cuando se dispone de dos vehículos es preferible colocar uno delante y otro detrás del accidente.
Datos clave
- Zona caliente: círculo de 2 m mínimo y 5 m máximo alrededor del vehículo siniestrado
- Zona templada: elipse de 5 a 10 m; contiene la lona de herramientas («zona limpia») y la de restos («zona sucia»)
- Art. 130 RGCirculación: balizas a ≥50 m delante y detrás (doble sentido) o ≥50 m detrás (un sentido); visibles desde ≥100 m
- Señalización: montaje desde la bomba hacia el inicio, primero en el sentido ocupado, después en el contrario
- Vehículo más voluminoso = parapeto principal
Técnicas de aseguramiento de la zona de trabajo
Una vez establecida la zonificación, el primer objetivo es neutralizar los riesgos presentes en la zona de intervención. Si existe un incendio cercano se aplican técnicas de extinción, protegiendo primero a las víctimas y después a los vehículos. Siempre debe haber un bombero en prevención con extintor preparado. El magnesio —usado cada vez más en estructuras de carrocería— pertenece a la clase D de incendios según la norma europea EN2. En incendios que afectan a las ruedas, el calor aumenta la presión del aire interior y puede provocar explosiones; en vehículos pesados el riesgo es mayor.
El control del sistema eléctrico del vehículo sigue siete pasos ordenados: (1) parar el motor; (2) verificar si funcionan las luces intermitentes de emergencia (indican tensión activa); (3) accionar los equipos eléctricos necesarios antes de la desactivación (elevalunas, regulación de asientos…), ya que no funcionarán después; (4) desconexión del encendido; (5) localización de la(s) batería(s); (6) desembornado de la(s) batería(s); (7) comprobación de ausencia de tensión.
Para parar el motor en turismos con arranque sin llave, se pone la palanca en P o N y se pulsa START/STOP. En vehículos pesados (camiones y autobuses) puede usarse un pulsador adicional en el compartimento del motor, o introducir CO2 en la aspiración de aire —que desaloja el oxígeno y para el motor— o bloquear la entrada de aire con una lámina plástica. Los vehículos pesados y algunas furgonetas incorporan el interruptor principal de seguridad NOT AUS (color rojo), que detiene el motor inmediatamente al accionarse.
El desembornado de la batería debe comenzar siempre por el polo negativo (masa) para evitar chispas. Los vehículos pesados montan dos baterías de 12 V en serie (24 V en total); si hay interruptor seccionador de baterías, es preferible usarlo en lugar de desembornar. Si tras el desembornado las luces intermitentes siguen encendidas, hay una segunda batería que también debe desembornarse.
Datos clave
- Orden de 7 pasos de tratamiento de batería: motor → luces emergencia → equipos eléctricos → encendido → localizar batería → desembornar → comprobar ausencia tensión
- NOT AUS: interruptor de color rojo; en autobuses suele estar en la consola izquierda del conductor
- Desembornar: primero polo negativo (masa); nunca depositar objetos metálicos sobre la batería
- Magnesio (carrocerías): clase D de incendios (EN2)
- Vehículos pesados: 2 baterías de 12 V en serie = 24 V; capacidad mayor riesgo de incendio
- Vehículos híbridos/eléctricos: cables de alto voltaje de color naranja; la baja temperatura (<160 °C) desconecta la batería HV; CO2 para incendios en zona de baterías HV; nunca romper la cubierta de baterías HV
- Hidrógeno: límites de inflamabilidad 4-75 % (vs. gasolina 1-8 % / metano 5-15 %); llama no visible; temperatura de almacenamiento –253 °C; presión en depósito nominal 200-350 bar; válvula de sobrepresión se abre a ~110 °C
- N2O (tuning): 36 % O2; temperatura crítica 36,4 °C; más pesado que el aire (1,5×); instalación ilegal
Técnicas de estabilización del vehículo
Antes de iniciar cualquier acción de extricación, el vehículo debe estar estabilizado en la misma posición en que se encuentra para evitar movimientos que agraven las lesiones. La estabilización se divide en dos fases: la primaria (urgente, con el objetivo de permitir el acceso rápido del sanitario) y la secundaria (asegura la inmovilidad completa del vehículo durante las maniobras de excarcelación). En situaciones de inestabilidad inmediata puede ser precisa una estabilización manual urgente mientras se prepara el material adecuado.
Cuando el vehículo está sobre sus cuatro ruedas, se actúa el freno de estacionamiento y se engranan marchas. Se bloquean al menos una o dos ruedas de distintos ejes con cuñas, y se precisan un mínimo de tres puntos de estabilización (preferiblemente cuatro). Los bloques de estabilización deben colocarse sobre la máxima superficie de apoyo, incluyendo puntos de levantamiento del fabricante; en vehículos eléctricos hay zonas marcadas en rojo que deben evitarse como puntos de apoyo. Para reducir el efecto de la amortiguación puede deshincharse el neumático sin romper la válvula.
Si el vehículo está sobre un costado, se emplean puntales (mecánicos, hidráulicos o neumáticos) para aumentar la base de contacto, buscando un ángulo óptimo que evite deslizamientos. Los puntales se aseguran con correas tensionadoras o arriostramientos. Si el vehículo está sobre el techo, la estabilización debe contemplar, además de impedir movimientos, la posibilidad de realizar la maniobra de la «concha» para crear espacio. En accidentes múltiples se realiza estabilización solidaria: primero cada vehículo por separado, luego se unen con correas, carracas o cuñas. En vehículos pesados (camiones) puede ser necesario amarrar la cabina al chasis con una correa tensora para inmovilizar la suspensión de la cabina; los apoyos del semirremolque se colocan sobre calzos, no directamente sobre el suelo.
Datos clave
- Estabilización primaria: acceso del sanitario; estabilización secundaria: excarcelación completa
- Mínimo de puntos de estabilización: 3 (preferible 4); furgonetas largas: 4; vehículos muy largos/pesados: 6
- Cuñas: siempre primero; actúan de ajuste y evitan resbalamiento de bloques
- Estabilización sobre costado: puntales + correas tensionadoras; precaución con zonas calientes en bajos
- Estabilización sobre techo: admite también cojines hinchables (de baja presión en parejas; de alta presión como elevadores no como estabilizadores)
- Camión: inmovilizar cabina con correa tensora alrededor de cabina y bastidor; apoyos semirremolque sobre calzos
- NO mover el vehículo salvo que no exista otra posibilidad; si se mueve, reestabilizar
Abordaje y excarcelación: objetivos, riesgos y precauciones
Tras la estabilización primaria, el mando determina el punto de acceso del sanitario —desde el exterior o abriendo una entrada segura— sin abandonar a la víctima desde ese momento. En paralelo trabajan el equipo técnico (lado del choque) y el sanitario (lado opuesto), lo que permite realizar tareas simultáneas. Si hay espacio suficiente, puede entrar un bombero al habitáculo para supervisar los sistemas de riesgo, crear espacio desde el interior e informar al exterior.
El mayor riesgo durante la excarcelación son los airbags no activados. Los airbags frontales y laterales pueden permanecer activos si el accidente no generó suficiente deceleración. Tras desembornar la batería y pasado un breve periodo, los sensores no pueden activarlos, pero es imprescindible instalar protectores de airbag desde el principio. Un airbag alcanza los 160-180 °C para dispararse, por lo que se debe evitar calentamiento en esas zonas; los residuos blancos que dejan (talco básicamente) no son tóxicos. Los generadores de gas de los airbags de ventana contienen gas comprimido —no agente propulsor sólido— y no deben cortarse. Los pretensores de cinturones pueden ser mecánicos (siguen activos aunque se desemborne la batería) o electrónicos (se desactivan tras el desembornado). Sus cuatro localizaciones principales son: parte baja del pilar B, parte media del pilar B, área de fijación del cinturón delantero y parte plana entre asiento posterior y cristal.
Otros riesgos a considerar: al cortar postes, evitar perforar los refuerzos del cinturón (perjudican las cuchillas de la cizalla); el depósito de combustible en turismos suele estar sobre el eje trasero o bajo el suelo de carga; la tubería de combustible discurre por el túnel central o los faldones laterales. Para vehículos eléctricos/híbridos no se deben usar herramientas de corte en taloneras ni pasos de ruedas por riesgo de seccionar líneas de alta tensión (naranja). En vehículos de hidrógeno los depósitos cilíndricos se ubican en el suelo o el maletero y están marcados con adhesivos de advertencia.
Datos clave
- Airbag de ventana (gas comprimido): no cortar nunca; puede producir explosión
- Temperatura de disparo de airbag: >160 °C (generador de gas)
- Protectores de airbag: instalar como primera acción
- Pretensores mecánicos: permanecen activos aunque se desembarne la batería
- Cizalla: evitar refuerzos de cinturón y sistemas de pre-tensionado; no cortar cables en zona de airbags
- En vehículos eléctricos/híbridos: no cortar en taloneras ni pasos de ruedas; cables naranja = alta tensión
- Acceso: aproximación siempre por el frontal del vehículo para evitar que la víctima gire el cuello
- Cubrir a la víctima con lámina transparente y mascarilla antes de iniciar trabajos con herramientas
Técnicas de extracción de víctimas (apartado 5)
La extracción de las víctimas es el objetivo final de toda la intervención. Antes de movilizar a nadie, debe colocarse el collarín cervical para estabilizar el eje cabeza-cuello-tronco, que debe mantenerse alineado durante todo el proceso. La dirección de extracción debe coincidir con la orientación que el conjunto cabeza-tronco-cuello de la víctima marque, minimizando el ángulo de movilización. La extracción inmediata sin estos controles solo está justificada ante peligro de muerte inminente: incendio del vehículo, presencia de sustancias peligrosas, riesgo de caída del vehículo o colapso circulatorio no tratable en el interior.
La maniobra de Rautek (pronunciada habitualmente «Reutek») es la técnica de referencia para la extracción de urgencia con protección medular. Sus pasos son: (1) liberar las piernas del herido; (2) pasar los brazos del rescatador por debajo de las axilas de la víctima; (3) con una mano coger uno de los antebrazos de la víctima; (4) con la otra mano sujetar firmemente la mandíbula y extraerla del vehículo manteniendo la alineación cervical. Esta maniobra solo se aplica cuando el riesgo para la vida justifica la movilización urgente.
Cuando el tiempo lo permite, la víctima se inmoviliza con el collarín cervical y se usa el tablero espinal corto o el Ferno-Ked para el traslado de posición sedente a decúbito. El Ferno-Ked se introduce en forma de mariposa por un lateral, se desliza hasta que su borde superior quede a la altura de las axilas, y se ajustan las cintas de abajo a arriba; las alas superiores estabilizan la cabeza. Su uso no es recomendable en traumatismos torácicos con alteraciones ventilatorias, neumotórax ni embarazo avanzado. La extracción más habitual es por la parte trasera; para extraer a una víctima de asiento delantero por el portón trasero es necesario abatir completamente el asiento. Todas las maniobras sanitarias deben coordinarse por quien sujeta la cabeza de la víctima, normalmente un miembro del equipo sanitario.
Datos clave
- Collarín cervical: paso previo obligatorio a cualquier movilización
- Maniobra de Rautek: extracción de urgencia con preservación del eje cabeza-cuello-tronco; 4 pasos
- Indicaciones de extracción inmediata: incendio, sustancias peligrosas, riesgo de caída del vehículo, colapso circulatorio inminente no tratable en el interior
- Ferno-Ked: no usar en traumatismo torácico con alteración ventilatoria, neumotórax ni embarazo avanzado
- Tablero espinal corto y Ferno-Ked: equiparables para pasar de sedente a decúbito
- Cinturones: preferible cortarlos a intentar soltarlos; el cierre insertado puede servir como prueba pericial
- Dirección de extracción: la que marque el eje cabeza-cuello-tronco de la víctima para minimizar la movilización
- Coordinación: mando sanitario dirige la maniobra; bombero de interior como enlace